HURTADO, PILAR
Nueve sillas heredó mi abuela. Habían sido de la madre de su madre, y todos en la familia nos sentábamos allí, en su comedor, a disfrutar de los manjares que sus manos preparaban cada domingo...
El relato de una tradición familiar, el tránsito desde la infancia y la adolescencia al estadio adulto, y sobre todo, un viaje por el mundo y la gastronomía representativa de diversas culturas.
«El comedor de la abuela» es una historia que estimula los sentidos: los platos entran por la vista, nos envuelven con sus aromas, despiertan el apetito... y además dejan una huella imborrable en la memoria emotiva, como les ocurre a los protagonistas.
Desde su mirada infantil, no comprenden el efecto placentero que causan en los mayores los manjares que cocina la matriarca de la casa. Con el tiempo descubrirán que su comida tiene la capacidad de transportarles mentalmente en el espacio e incluso hacerles perder la noción del tiempo. Desde la fideuá del Mediterráneo o el ceviche de Perú, hasta el pollo al curry de la India o las enchiladas mexicanas, pasando por el ramen de Japón o el